Son cuatro indicadores los que deciden si merece la pena cargar el coche. Aprende dónde encontrarlos, qué significan y cómo elegir el mejor mar para cada modalidad de pesca.

El estado del mar es la agitación de la superficie provocada por las olas, y se evalúa con cuatro valores: la altura de las olas, el periodo entre ellas, la dirección de la que vienen y el viento. Para quien pesca, son estos cuatro números los que deciden si la salida merece la pena y dónde es seguro ir.
Hay dos maneras de estropear una jornada de pesca antes de salir de casa. Cargarlo todo hasta un sitio donde el mar no acompaña o quedarse en casa un día que estaba excelente.
Las dos salen igual de caras y tienen el mismo origen. Abres la previsión y te encuentras una tabla con diez o doce filas. Miras una o dos y decides. Las demás no están ahí de relleno. Todo el mundo mira primero la altura, pero es el tiempo entre las olas lo que más te dice sobre el día que te espera.
Dónde Consultar la Previsión del Mar
Hay dos fuentes con toda la información que necesitas. AEMET es la referencia oficial y publica la predicción marítima por zonas costeras, con mapas de previsión del oleaje y del viento hasta cinco días. Windguru lo usan muchos pescadores porque lo reúne todo en una sola tabla, hora a hora.
AEMET emite también avisos por fenómenos costeros, que combinan la fuerza del viento y la altura del oleaje. Cuando hay un aviso activo, la decisión ya no es de pesca, es de seguridad.
1. La Altura: el Número que Engaña

El valor en metros que te da la previsión no es el tamaño de las olas que te vas a encontrar. Es una media, calculada solo con el tercio más alto de las olas, dejando fuera todas las pequeñas. Aun así, siempre hay series que superan con creces ese valor. Cuenta con el doble de lo anunciado. En un mar de 1,5 metros, las mayores de la mañana rondan los 3. Por eso a más de uno le ha pillado una ola en un día que parecía tranquilo.
Las olas no llegan todas iguales. Vienen en series, y por norma los grupos de olas mayores van separados por periodos más tranquilos. Y entre una serie grande y la siguiente pueden pasar quince minutos. Por eso, antes de elegir el sitio, pasa veinte minutos mirando el mar. Si miras solo cinco, es muy probable que no llegues a ver la mayor del día, y es precisamente esa la que te puede pillar encima de las piedras.
2. El Periodo: el Número que Decide el Día
El periodo es el tiempo, en segundos, entre una ola y la siguiente. Dos metros a 7 segundos no tienen nada que ver con dos metros a 14. Este número te dice de dónde viene el mar que tienes delante. Si lo ha formado el viento que está soplando ahí, el periodo es corto. Si ha venido de lejos, es largo.
Hasta 9 segundos: el mar de viento
Son olas formadas por el viento que está soplando en ese momento, ahí mismo delante de ti. Llegan desordenadas y estropean la presentación del cebo. La buena noticia es que muere con el viento. Si se calma por la tarde, el mar se calma también.
Por encima de 15 segundos: el mar de fondo
Son olas que han venido de lejos, nacidas en una tormenta a miles de kilómetros de aquí, muchas veces en el Atlántico Norte. Llegan en series limpias y espaciadas y no dependen del viento que haga, por eso puede no haber brisa y el mar seguir grande.
Entre 9 y 15: depende de la altura
Es la franja más común en nuestra costa y la que obliga a decidir, pero la altura resuelve la duda, y el criterio es este: cuando las olas son grandes, hace falta mucho viento local para levantarlas, así que es mar de viento. Cuando son pequeñas pero el periodo es largo, esa energía viene de lejos.
De aquí sale la regla práctica que vale para cualquier día: el mar de viento se calma cuando se calma el viento, el mar de fondo no. Si el problema es mar de viento, merece la pena esperar a la tarde. Si es mar de fondo, esperar no resuelve nada.
El periodo no mide solo el tiempo entre olas. Mide la energía que traen. Una ola de mar de fondo ha viajado miles de kilómetros acumulando fuerza, y llega a la costa con mucha más energía que una ola del mismo tamaño formada por el viento ahí delante.
En este sentido, el oleaje del mar de fondo llega con mucha más fuerza. Rompe mar adentro y sube más alto en las piedras, y por eso un metro a 15 segundos es más peligroso que dos metros a 7. Si pescas desde las rocas, este es el número que decide si sales o no.
3. La Dirección: Dónde Puedes Pescar Hoy

Está representada por una flecha y es ella la que decide dónde puedes ir. Pero atención, no debes confundirla con la dirección del viento, que está representada en otra fila.
En Galicia y el Cantábrico el mar viene casi siempre del noroeste. En el Mediterráneo la exposición es al este, y por eso los mismos valores dan días completamente distintos.
Lo que interesa saber de cada puesto es la exposición, es decir, hacia qué lado está orientado. Un puesto abrigado del noroeste da pescado un día en que al de al lado, orientado de cara al mar, no se puede ni llegar. Y los dos están en la misma previsión, con los mismos números.
4. El Viento: Céntrate en la Racha
La previsión te da dos valores: la velocidad media y la racha. Lo que te estropea el lanzamiento es la racha.
Luego está la dirección del viento y aquí hay tres escenarios:
- Viento de tierra, que te da en la espalda, es el mejor de todos. Alisa la superficie del agua y va contigo en el lanzamiento. Pero si es demasiado fuerte, levanta tanto la línea que dejas de sentir la picada. En el Cantábrico es el viento del sur, pero en el Mediterráneo es el poniente, por eso confirma la exposición de tu playa.
- Viento de frente mata la distancia y levanta la línea.
- El viento de lado es el peor para la sensibilidad, porque hace barriga en la línea, esa curva que te quita el contacto con el cebo.
¡Y atento a las unidades que aparecen en la tabla! Un nudo son casi 2 km/h, por eso, 15 nudos son unos 28 km/h.
Las Condiciones del Mar para Cada Modalidad

Surfcasting
Es la modalidad que aguanta más mar. La pesca de playa está hecha para situaciones de mar revuelto, porque es precisamente en esas condiciones cuando el pez busca alimento. Con buen oleaje, el agua queda bien oxigenada y el fondo se remueve lo suficiente para ponerlo a buscar comida.
Con poco mar, el agua se asienta y queda cristalina, y el pez desconfía. AEMET llama rizada o marejadilla a esas situaciones de viento flojo sin oleaje apreciable, que no pasan de medio metro. Es un mar bonito de ver, pero no es el ideal para unos lanzamientos.
En cuanto al viento, es también la modalidad que más lo tolera, sobre todo si viene de tierra. Una brisa ligera ayuda más que estorba.
Pesca a Boya
En las piedras, el margen es el más corto de todas las modalidades, y aquí la decisión es de seguridad. La altura por sí sola no basta para decidir, porque el enemigo es el periodo largo. Un mar bajo con series espaciadas manda agua a la plataforma sin avisar, y es esa la situación que pilla a la gente desprevenida.
Con viento tampoco compensa, porque la boya empieza a bailar y dejas de notar cuándo toca el pez.
Spinning
Ambos extremos castigan el spinning. Un mar planchado deja a la Lubina cautelosa, con tiempo de inspeccionar el señuelo y de irse sin tocarlo. Un mar demasiado grande impide que el señuelo trabaje como debe. Es en el agua con algo de color donde ataca sin pensárselo dos veces.
En cuanto al viento, tolera menos que el surfcasting, porque el señuelo es ligero y deja de ir donde quieres mucho antes de que la plomada deje de aguantar. Con viento de frente, compensa apostar por vinilos con más vibración.
Embarcada
A bordo, la altura cuenta menos de lo que se piensa. Lo que estropea el día es el periodo corto, porque el casco no para de moverse. Un mar bajo y apretado es mucho menos pescable que un mar más grande con series espaciadas. Lo que se busca es poco viento y series largas.
Y huye del mar cruzado, con el viento soplando de un lado y el oleaje llegando de otro. El barco se balancea en dos direcciones a la vez, y ahí la pesca se complica.
Como ya te habrás dado cuenta, no existe un mar bueno. Hay condiciones reunidas para practicar determinada modalidad. En Casa Favais escuchamos esta conversación todos los días en el mostrador desde 1977. Si tienes dudas sobre qué material aguanta el mar que sueles encontrarte, habla con nosotros.
E As Marés?
Los cuatro números de arriba te dicen cómo está el mar. No te dicen cuándo va a estar comiendo el pez, y eso se decide en la marea. Antes de salir, cruza siempre la previsión marítima con la tabla de mareas de tu zona.
Como ya te habrás dado cuenta, no existe un mar bueno. Hay condiciones reunidas para practicar determinada modalidad. En Casa Favais escuchamos esta conversación todos los días en el mostrador desde 1977. Si tienes dudas sobre qué material aguanta el mar que sueles encontrarte, habla con nosotros.
Preguntas Frecuentes
¿Cómo saber si el mar está bueno para pescar?
Mira los cuatro valores a la vez, porque ninguno decide por sí solo. La altura te dice el tamaño, el periodo te dice con qué fuerza llega ese tamaño, la dirección te dice qué puestos quedan abrigados y el viento te dice si puedes lanzar donde quieres.
¿El mar agitado es bueno para pescar?
En la playa, el mar movido remueve el fondo, oxigena el agua y pone al pez a buscar comida, por eso es bueno. En las rocas es otra historia, y ahí el periodo pesa más que la altura: las series largas y espaciadas suben a la plataforma sin avisar incluso con el mar bajo.
¿Cuál es el mejor viento para pescar en el mar?
El viento de tierra, que te da en la espalda con el mar delante, porque alisa la superficie y va contigo en el lanzamiento. Y mira siempre la racha en lugar de la media, porque es esta la que te estropea el lanzamiento.
¿Cuál es la diferencia entre mar de viento y mar de fondo?
El mar de viento es el que genera el viento local y llega desordenado. El mar de fondo viene de una tormenta lejana y llega en series limpias y espaciadas. Los distingues por el periodo: hasta 9 segundos es mar de viento, por encima de 15 es siempre mar de fondo.
¿Y tú, cuál es el número que miras primero cuando abres la previsión? Cuéntanoslo en los comentarios y mándanos las fotos del mar que te encontraste en el Instagram de @casafavais.es.